martes, 20 de febrero de 2024

Un curioso bar eslavo en Polonia

El arraigo que tienen los pueblos del este de Europa hoy en día es admirable. Especialmente cuando caminamos en una época en la que el pensar políticamente correcto nos hace desarraigarnos como pueblos de nuestras identidades, abrazando una globalización cultural que, o mucho cambia el mundo, o simplemente nos conducirá a la desaparición como pueblo.

Por el contrario y frente al discurso imperante en Europa occidental, en el Este de Europa cada vez son mas los guiños culturales de arraigo en sus gentes. Rituales paganos, celebraciones multitudinarias de recreación histórica, y un arte vivo en todas las acciones, o al menos en muchas de ellas, que recuerda constantemente las raíces de los pueblos eslavos allá por donde vas.

Una muestra de ello es este bar del que me han mandado fotos en un río de Polonia. Un lugar ambientado plenamente según una casa museo dedicada al mundo eslavo del siglo X. Si bien con algunas licencias mas modernas, como las sillas y alguna otra cosa. 

Ya podríamos tener en España algo semejante a esto resucitando las tradiciones medievales de los grandes reinos del Norte de España. Pero no, eso por ahora es ciencia ficción y me temo que lo seguirá siendo por muchos años. 











sábado, 10 de febrero de 2024

Guerrero aristócrata celtibérico del siglo II

Desconozco de quien es este dibujo, pero lo cierto que es que esta bastante acertado. En el se recrea un guerrero aristocrático celtibero de la zona de la meseta central. Pertenece al siglo II antes de Cristo, y porta una lanza con regatón, cuchillo biglobular y espada de tipo la Tene I, modificada con elementos ofensivos.

Igualmente sobre su cabeza lleva un casco celtiberico, también conocidos como Hispano calcídico, un kardiphilax y caetra como elementos defensivos.

De adornos porta una fíbula de torrecilla, una hebilla, ambas de bronce, y dos virias o brazaletes que podrían ser de bronce. 

Llama mi atención la recreación de los pantalones. Algo que a mi modo de ver debería de ser común en aquellos tiempos de alguna u otra forma, para protegerse del frio y de las hiervas altas del campo. Curiosamente muy poco representados cuando se dibuja celtiberos, u otras poblaciones del hierro hispánico. 

Igualmente las rastrojeras o winingas.. las protecciones femorales que tiene atadas a las espinillas. Algo propio de la alta edad media, pero que igualmente, supongo que debería de ser habitual en otras épocas. 

domingo, 17 de diciembre de 2023

Reconstruccion de los "extraños" yelmos con facial hispanos del siglo XII

Hace tiempo que en el mundo recreacionista, y de la arqueología experimental, se lleva debatiendo el origen y misterio de los yelmos encontrados en distintas representaciones de iglesias hispanas. Son yelmos raros, y poco habituales en el entorno pleno medieval europeo. Es mas, son únicos de la península ibérica, o al menos no se han encontrado referencias semejantes en otros lugares de Europa. 

Se caracterizan por tener una careta facial que cubre prácticamente toda la cabeza. Algunas teorías los emparentaron con yelmos escandinavos de tipo Gjelmundbu, si bien esa teoría era una verdadera locura carente de sentido. Las razones eran varias.. la principal, esos yelmos, los escandinavos, dejaron de utilizarse sobre el siglo X. Y la segunda es que no llegaron nórdicos hasta la península ibérica en proporción suficiente como para poder influenciar a la sociedad con sus armas y vestimentas. 

Actualmente un grupo de recreación de Aragón, ha reconstruido un prototipo de estos yelmos, basándose en distintas pruebas físicas encontradas en capiteles de iglesias. El resultado ha sido muy interesante, y desde luego da luz a nuevas "estéticas" medievales en el mundo hispánico. En gran medida por que como ya hemos adelantado, esta tipología de yelmos, es propia y única a la península. Son yelmos 100% medievales ibéricos. 

Quizás los mas conocidos sean los de Sequera del Fresno, en Segovia (no confundir con el soldado de la derecha de la imagen). Pero en realidad pruebas de dichos yelmos hay en toda la península. 

Recreación de un caballero normando del siglo XI. Basado en el tapiz de Bayeux.

Una reconstrucción histórica de un caballero normando del siglo XI. Concretamente de mitad del siglo XI, pues se basa en el conocido y popular tapiz de Bayeux. En el que se recuerda la conquista normanda de las islas británicas. Momento tras el cual termina el periodo sajón, para iniciarse el periodo normando. 

La estética, con algunos matices propios de los aportes del mundo musulmán, muy occidentalizado por otra parte en Hispania. Es similar a los distintos reinos de la península ibérica durante ese año. En parte porque la moda imperante desde el periodo carolingio, fue que toda Europa occidental copiara al mundo francés poco a poco.


viernes, 22 de septiembre de 2023

Casas campesinas en la Comunidad de Madrid en tiempo de los godos

La referencia la podéis encontrar en el museo arqueológico de Alcalá de Henares. Concretamente se basa en los hallazgos del poblado alto medieval de Gozquez de Arriba, en el pueblo de San Martín de la Vega (Madrid)

En ella se puede ver como algunos campesinos utilizaban una oquedad cavada en el suelo, sobre la que establecían una estructura de madera a modo de cabaña. Con ello, la gente menos pudiente, aprovechaban las paredes de tierra fruto del hueco excavado, ahorrando así material para la estructura de madera de su casa. De esa forma solo necesitaban material para el tejado, y la pared frontal de la entrada.

Aun cuando esta construcción esta datada del tiempo de los godos en España. Lo mas probable es que no fuera usada por los godos, sino por los hispano celtas o romanos. Pues el pueblo godo como tal, formaba parte en su mayoría de una aristocracia en el poder. Si bien es cierto, en el siglo VI y VII, el concepto godo aplicado a España, ya no tenía un significado étnico, y el gentilicio venía a significar grosso modo: habitante del reino de los godos. 

De esa forma, en los siglos ya comentados, tanto hispanos de origen celta, como hispanos de origen romano, eran considerados godos por los propios godos de origen germánico. 

de la imagen yo destacaría, la semejanza existente entre esta casa localizada en los yacimientos de Madrid, con las casas escandinavas del periodo vikingo durante la plena edad media. 


Muestra de visigodos en la comunidad de Madrid. Necrópolis de Daganzo

viernes, 1 de septiembre de 2023

El guerrero del menhir de Soalar del valle de Batzan.

El menhir de Soalar, que fue descubierto en el término de Arizkun (Valle de Baztán) en 1976, representa a un guerrero profusamente armado que presidía en lugar bien visible un área habitada por una colectividad del Calcolítico con conocimientos metalúrgicos, según un estudio encargado por el Gobierno de Navarra a expertos en arte prehistórico de la Universidad de Alcalá de Henares. Los expertos que han realizado el estudio son Primitiva Bueno Ramírez, Rodrigo de Balbín Behrman y Rosa Barroso Bermejo. En su informe relacionan la figura de Soalar, datada en la segunda mitad del III milenio a. C., con otras aparecidas en la Península Ibérica, en un momento de "ascensión social de los guerreros que constituyeron la clase dominante en la Edad del Bronce" y concluyen que la erección de esta estatua revela la "capacidad económica y cohesión social de los habitantes calcolíticos y de la Edad del Bronce del Valle del Baztán".

La primera mención al megalito de Soalar data de 1976, y más tarde, en 1983, aparece registrado en el catálogo de piezas megalíticas del norte de Navarra, realizado por X. Peñalver, aunque entonces no se tenía conocimiento de los grabados que aparecen en una de sus caras, que no era visible en la posición en que se encontraba. 

El menhir es de la característica arenisca roja de Baztán, de 4,5 metros de altura (en origen debió tener cerca de cinco metros) y tres mil kilogramos de peso, y es una de las piezas megalíticas más altas encontradas en Navarra y País Vasco. El bulto tiene una apariencia antropomorfa, característica de las formaciones megalíticas europeas y ofrece una clara diferencia entre una de sus caras, el anverso, que está muy trabajado y exhibe diversos grabados, y el reverso, en el que la piedra aparece en bruto. 

El personaje representado está vestido con un manto de formas rectangulares y su cabeza tocada por lo que podría ser la capucha del manto o un casco o gorro de perfil triangular. Las proporciones de la figura indican que "los realizadores de Soalar eran plenamente conscientes de los módulos gráficos y simbólicos asociados a las figura megalíticas del oeste de la Península Ibérica". 

El elemento más destacado de la pieza es el grabado del arma que ocupa un cuarto del cuerpo y ocupa la parte central izquierda del soporte, lo que indica indudablemente que el menhir-estela representaba un hombre armado. Es un grabado ancho y profundo que representa un arma de mango largo y hoja que se estrecha a medida que se acerca a la punta. 

El arma es una alabarda y el interior del mango revela unas líneas grabadas que quizás representen adornos de dientes de lobo o cuerdas para reforzarlo. En resumen, los autores del estudio concluyen que "Ni marginales, ni cerrados, los habitantes calcolíticos y del Bronce del Valle de Baztán demostraban con la erección de estas espectaculares estatuas su capacidad económica y de cohesión social en torno a personajes que detentaban un poder respetado por propios y extraños".

Cabe resaltar, que las estelas o menhires de guerreros vascos, estén posiblemente relacionados con los menhires extremeños o andaluces, donde al igual que en los del norte, se representan figuras de guerreros armados. Siendo el menhir en si, un lugar donde en la antiguedad se pensaba, moraba el arma del difunto guerrero representado en la piedra.