viernes, 22 de septiembre de 2023
Casas campesinas en la Comunidad de Madrid en tiempo de los godos
viernes, 1 de septiembre de 2023
El guerrero del menhir de Soalar del valle de Batzan.
domingo, 25 de junio de 2023
Periodo carolingio...
jueves, 13 de abril de 2023
Presentación de Hispania de los Vikingos 2023 en el Espinar (Segovia)
Hoy se ha presentado el evento en la diputación de Segovia con el apoyo de los compañeros de Stal Hrid y Jacobo de Magerit histórica.
martes, 4 de abril de 2023
Los orígenes paganos del mito del hombre lobo. Desde los cazadores del paleolítico y las cofradías guerreras indoeuropeas, hasta las leyendas de nuestros días.
Desde épocas inmemoriales, el ser humano ha intentado por medio de la magia y la mística, adquirir el poder de los animales salvajes que tenía a su alrededor. No en vano los primeros dioses de la humanidad no fueron antropomorfos, sino zoomorfos. En su libro: Historia de las creencias y de las ideas religiosas, el filosofo e historiador rumano Mircea Eliade, experto en el mundo antiguo y las religiones prehistóricas, nos cuenta como ya entre los paleantrópidos era frecuente recurrir a elementos propios de los animales para representar a sus dioses o espíritus de la caza.
Por ejemplo en la caverna francesa de Trois-Freres se puede apreciar una escena que ha sido interpretada como un hombre danzante disfrazado de bisonte, el cual, toca una flauta a modo de instrumento musical que ayudaba a los participantes en su viaje espiritual dentro de la supuesta ceremonia ritual representada en las paredes de la caverna del paleolítico.
La interpretación parece convincente, pues en el arte rupestre se conocen otras 55 figuras de seres humanos cubiertos de pieles, recreando posibles ceremonias religiosas, dentro de las cuales los danzantes, magos o sacerdotes, intentaban asimilar atributos de los animales mágicos a través del uso de sus pieles, cornamentas o garras.
De ellos, posiblemente el más conocido sea el “Gran Mago” de Trois-Freres. Figura grabada sobre una pared, que mide unos 75 cm de alto. El dibujo de Breuil lo representa con cabeza de ciervo provista de amplia cornamenta, pero con rostro de búho, orejas de lobo y barba de rebeco. Los brazos parecen terminar en zarpas de oso, y ostenta una larga cola de caballo. Tan solo los miembros inferiores de la figura, el sexo y su posición de danzante, nos indican que se trata de una figura humana.
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| Los primeros dioses que tuvo la humanidad, fueron dioses relacionados con la caza y la supervivencia en la naturaleza |
lunes, 6 de marzo de 2023
Ya va quedando menos para el IX encuentro de la HISPANIA DE LOS VIKINGOS en el municipio segoviano de EL ESPINAR. Este año hemos sacado un modelo de camiseta que muestra el enfrentamiento sobre el mapa de la península que tuvieron nórdicos e hispanos de los reinos norteños.
sábado, 7 de enero de 2023
viernes, 23 de diciembre de 2022
sábado, 12 de noviembre de 2022
Guerreros del periodo carolingio, según Novum Milites Francorum
Desde hace mucho tiempo se ha teorizado sobre como podría ser la indumentaria de los tiempos carolingios. Una época que transcurriría mitad camino entre la panoplia militar propia de la tardo antiguedad o alta edad media temprana, y la panoplia militar propia de la plena edad media.
Más por reduccionismo y comparación con tiempos pasados, siempre se interpretó en los círculos recreacionistas, que el equipo militar del tiempo carolingio debía de ser una especie de equipación similar a la utilizada por francos y godos en el siglo V y VI (yelmos spangenhel con penacho y carrilleras etc), si bien ya en decadencia frente a una equipación nueva "desconocida", similar a la plena medieval que iba ganando peso poco a poco en el mundo europeo bajo influencia de Carlo Magno.
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Ejemplo de caballero Franco / godo equipado con típico spangenhelm con carrilleras propio de los siglos V y VI |
Esta teoría va cobrando peso en nuevas representaciones de la cultura carolingia entre los distintos grupos de recreación histórica europeos. Como por ejemplo la expuesta por el grupo francés Novum Milities Francorum. Quienes en las fotos que mostramos nos evidencian una equipación militar muy distinta a la de francos y godos de siglos pasados.
Dando uso en esta ocasión a yelmos de tipo capacetes o con cubre nucas de cota de malla, que sustituirían a las carrilleras tardo antiguas de influencia tardo romana. Residuales posiblemente ya y que no tienen una evidencia de uso en distintas pruebas pictóricas propias del mundo carolingio, como sin ir mas lejos el Salterio de Stuttgart (820 - 839), pieza base para investigar la panoplia civil y militar del mundo y tiempo carolingio.
Dichos yelmos serían a su vez una transición entre los viejos spangenhel utilizados por los francos y los
godos. Y los yelmos spangenhelm que estaban por llegar desde finales del siglo IX y X con protección nasal.
Las recreaciones históricas de Novum Milities Francorum se basan en pruebas pictóricas muy conocidas y utilizadas como el ya mencionado Salterio de Stturdgar (820 - 839).
Hay que recordar que la influencia carolingia llegó a la península ibérica durante el tiempo de los monarcas del reino de Asturias. Evidenciándose y potenciándose a lo largo de casi la totalidad de la plena edad media hispánica entre los siglos VIII y IX. Por tanto es muy posible que la panoplia militar de aquellos tiempos y siglos no fuera muy distinta a la expuesta por el grupo Novum Milities Francorum. Si bien bajo mi punto de vista, en España puede que la persistencia de yelmos de tipo "godos" (spangenhelm con carrilleras) perdurara mas tiempo al estar alejada (la península) del foco original de la cultura carolingia.
Es decir, aquí llegó como a toda Europa occidental. Pero llegó ligeramente mas tarde, lo que facilitó el uso de elementos residuales antiguos mas tiempo que en otras partes del continente, como por ejemplo el área franco germana de dichos siglos.
En cualquier caso esto último que he expuesto, no deja de ser una interpretación personal muy alejada de una verdad absoluta.
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| Fotografías del grupo recreacionista Novum Milities Francorum. En ellas se da vida a soldados del tiempo carolingio |
sábado, 5 de noviembre de 2022
La eterna discursión.. ¿fueron los celtas de Hispania "celtas"?. Aquí algunos datos en su contra
"(...) que la única lengua celta atestiguada de forma segura en la Península Ibérica sea el propio celtibérico.(...)":
Reseña de la obra de Carlos Jordán Cólera, Lengua y Epigrafía Celtibéricas, Zaragoza, Prensas de la Universidad de Zaragoza, Monografías de Filología Griega 29, 2019, Esteban Ngomo Fernández, Universidad Complutense de Madrid, Cuadernos de Filología Clásica. Estudios griegos e indoeuropeos, Vol. 31 (2021)
(..) La obra recoge los conocimientos disponibles hasta la fecha en el terreno paleo-epigráfico y lingüístico de la única lengua celta que con seguridad está testimoniada en la Península Ibérica. Para ello se ha realizado una exposición de las características lingüísticas del celtibérico revisando minuciosamente las distintas propuestas planteadas.(...)
Lengua y Epigrafía Celtibéricas", Carlos Jordán Cólera, Universidad de Zaragoza, Prensas de la Universidad de Zaragoza, 2019
(..) La verdad es que dentro de la Hispania indoeuropea, tenemos sólo dos núcleos con epigrafía indígena. El núcleo celtibérico y el núcleo lusitano. De modo que, en realidad, seguimos sin poder afirmar con total seguridad qué lenguas se hablaban fuera de estas dos áreas. De ahí el protagonismo irremediablemente excesivo de los nombres propios.(...)
LENGUAS INDOEUROPEAS PRERROMANAS EN EL NOROESTE PENINSULAR, Juan Luis García Alonso, Universidad de Salamanca, Palaeohispanica 9 (2009)
"(...) lusitano, lengua indoeuropea no celta (...)":
Elementos no indoeuropeos e indoeuropeos en la historia lingüística hispánica", José Antonio Correa Rodríguez, Universidad de Sevilla, Historia de la lengua española, 2008
(..) La lengua celtibérica es una lengua indoeuropea, perteneciente a la familia celta (como el irlandés, el galés, el bretón, etc.), al igual que otras lenguas de las que tenemos testimonio en la Antigüedad, fundamentalmente el galo y el lepóntico.(...) Las inscripciones celtibéricas aparecen fundamentalmente en territorio celtibérico, de modo que las mayores concentraciones y los hallazgos más importantes los tenemos en las actuales provincias de Zaragoza, Teruel, Soria y Guadalajara, siendo también relativamente frecuentes en las provincias limítrofes con estas. Esporádicamente pueden aparecer inscripciones celtibéricas en otras zonas, ya sea ligadas a una expansión de celtíberos hacia esos territorios, como sucede muy probablemente con las de Cáceres, o bien, en casos más excepcionales, por razones personales, como sucede seguramente con la estela de Ibiza (IB.01).(...)
Celtibérico - Hesperia. Banco de datos de lenguas paleohispánicas, Universidad Complutense de Madrid:
"(...) la mayoría de las inscripciones celtibéricas pueden fecharse entre el siglo II y el I a.E. Su distribución corresponde prácticamente al territorio ocupado por los pueblos que los autores antiguos denominaban Celtiberi, un término exógeno creado tal vez por el historiador romano Fabio Píctor con el sentido ‘celtas de Iberia’: ello indica que los romanos
percibieron con precisión las diferencias culturales entre los iberos del litoral y las poblaciones de lengua celta que se asentaban en torno al Sistema Ibérico (...)":
Borja Díaz Ariño | Ignacio Simón Cornago, MUSEO DE ZARAGOZA BOLETÍN 21 2020 Zaragoza, 2021.
(..) Las inscripciones del Sudoeste de la península ibérica (a las que también se suele hacer referencia como “tartesias”) (...) aunque en los últimos tiempos ha habido varios intentos de identificar la lengua de estas inscripciones como una lengua celta, especialmente por parte de Koch, pero también más recientemente de Kaufmann 2015, el análisis interno detallado de la lengua de las inscripciones no parece apuntar realmente en esa dirección, como tendremos ocasión de ver más en detalle posteriormente (§ 1.4). Parece que nos encontramos, más bien, ante una lengua no indoeuropea, que desde el punto de vista tipológico probablemente era de tipo aglutinante, como el ibérico o el etrusco.(...)":
El sudoeste de la Península Ibérica", Eugenio R. Luján, Universidad Complutense de Madrid, PALAEOHISPANICA revista sobre lenguas y culturas de la Hispania antigua, 2020
(..) Se revisan en este trabajo nuestros conocimientos actuales sobre la lengua de las estelas del Sudoeste de la Península Ibérica. Se plantea cuál debe ser la metodología de estudio adecuada, basada en el análisis interno de los datos de las propias inscripciones, frente a interpretaciones precipitadas y sin fundamento que clasifican la lengua como celta.(...)
La lengua de las inscripciones del Sudoeste: estado de la cuestión", Eugenio R. Luján, Universidad Complutense de Madrid, PALAEOHISPANICA, 2021
(..) De las lenguas indoeuropeas paleohispánicas (vid.fig.1) solo el celtibérico nos ha dejado un grupo significativo de inscripciones, en su mayor parte en una adaptación propia de la escritura ibérica, algunos casos en alfabeto latino. También en alfabeto latino se expresan las escasas inscripciones lusitanas. Es posible que en la Península existiesen otras lenguas indoeuropeas e incluso preindoeuropeas —aparte del vasco antiguo, cuya presencia en territorio vascón y aledaño está confirmado por onomástica específica (vid. Gorrochategui 1984;2009)—, pero la información no permite pasar de especulaciones.(...) en en el terreno celtibérico, mucho más accesible a nuestro conocimiento que el ibérico gracias a su pertenencia a la rama céltica de la familia indoeuropea, el empleo de los dos signos para sibilantes no era bien comprendido hasta que F. Villar (1993) propuso de modo concluyente que no existía variabilidad aleatoria o libre, sino que el empleo de uno u otro signo se debía a razones fonológicas estrictas. De ello se derivaron luego importantes caminos para la investigación de otros aspectos de la gramática celtibérica (Villar 1997).(...)
Paleohispanística y Filología Clásica", JAVIER DE HOZ, Universidad Complutense de Madrid, Fundación Pastor de Estudios Clásicos, JOAQUÍN GORROCHATEGUI, Universidad del País Vasco-Euskal Herriko Unibertsitatea, Conuentus Classicorum vol. I, Madrid 2017:
(..) No habiendo ya grandes dudas de que el lusitano no pertenece al grupo de las lenguas celtas, a lo que contribuye especialmente la nueva inscripción de Arronches (...)
VIEJAS Y NUEVAS CUESTIONES DE LENGUA EN EL OCCIDENTE PENINSULAR: EL LUSITANO Y LA ONOMÁSTICA, José María Vallejo Ruiz, Universidad del País Vasco, Palaeohispanica 9 (2009)
"(...) nuevos datos sobre la clasificación del lusitano como dialecto cercano a las lenguas itálicas y el latín.(...)"
Nueva inscripción lusitana procedente de Portalegre", Blanca M. Prósper y Francisco Villar, Universidad de Salamanca, Emerita. Revista de lingüística y filología clásica, 2009
(..) El lusitano, cercano al itálico (...)"
LAS LENGUAS DE EUROPA EN LA PREHISTORIA,, Francisco Villar Liébana, UNIVERSIDAD DE SALAMANCA, Hápax: Revista de la Sociedad de Estudios de Lengua y Literatura, Nº. 8, 2015
"(...) en el occidente peninsular, el substrato lingüístico no puede considerarse como celta, aunque es indudablemente indoeuropeo (...)
HISTORIA ANTIGUA DE ESPAÑA I. IBERIA PRERROMANA, HISPANIA REPUBLICANA Y ALTO IMPERIAL, José Manuel Roldán Hervás, UNED, 2013
(...) el celta ha ejercido sin duda una cierta influencia en la lengua hispánica occidental. Hay NNP seguramente celtibéricos, como Medugenus, que aparecen en la zona central y en la occidental.(...) Abreviaturas empleadas: (N)NP = nombre(s) propio(s) (...)
Geografía lingüística en el mundo antiguo", Javier de Hoz, Universidad Complutense de Madrid, Non sufficit Orbis. Geografía Histórica y Mítica en la Antigüedad, 2020
(..) A partir del siglo III a. C. se acusa un proceso de celtiberización visible en la expansión de las fíbulas de caballito (reflejo de una clase ecuestre predominante), junto a otros elementos como los sufjos en “–briga” de las ciudades, así como antropónimos celtibéricos, los gentilicios en genitivo plural y las teseras de hospitalidad, incluso de algunas divinidades célticas (...)
Las élites que vieron la llegada de Roma. Celtíberos: Organización y gobierno antes de la llegada de Roma", Alfredo Jimeno, Universidad Complutense de Madrid (Revista Stilus, pp. 32-36, 2011
(...) la interpretación de la aparición de unidades familiares en lugares geográficamente distantes.(...) pauta general de expansión de oriente hacia occidente, lo cual cuadra con los testimonios de Plinio (NH 3.13) y Estrabón (3.3.5) acerca de la migración de los celtíberos a áreas del occidente de la península y con los datos arqueológicos de que disponemos. Las líneas de dispersión vienen a ser llamativamente coincidentes en su aspecto general con las que pueden trazarse si se analizan las repeticiones de topónimos en -briga en la península Ibérica, como pone de manifiesto De Hoz 2001, 82-83 y mapa n.º 472.(...)
SOBRE LOS NOMBRES DE LAS UNIDADES FAMILIARES INDÍGENAS EN LA HISPANIA ANTIGUA (1.ª parte), Eugenio R. Luján, Universidad Complutense de Madrid, Veleia, 33, 227-258, 2016
(...) la formación de topónimos compuestos con -briga no responde necesariamente a una presencia de habla celta (...) Utilizar el elemento -briga como término de prestigio lo hicieron los romanos en las etapas avanzadas de la conquista (...) siempre nos hemos basado en la secuencia -briga como en una primera marca representativa de origen lingüístico, pero también es cierto que existen suficientes pruebas para pensar que este elemento tuvo un predicamento especial en un determinado momento y que se utilizó fuera del contexto de las lenguas celtas; así, se crearon una serie de topónimos inespecíficos en -briga por grandes áreas de Hispania (...) Gorrochategui 1987, 82, matiza que la “expansión de los topónimos en -briga [se produjo] incluso en épocas recientes y con el beneplácito del poder romano".(...)
VIEJAS Y NUEVAS CUESTIONES DE LENGUA EN EL OCCIDENTE PENINSULAR: EL LUSITANO Y LA ONOMÁSTICA, José María Vallejo Ruiz, Universidad del País Vasco, Palaeohispanica 9 (2009)
"Se establece una clasificación de las lenguas célticas en base a criterios geográfico-cronológicos y lingüísticos de las lenguas celtas, siguiendo el primero de ellos se dividen en:
1. Celta Continental, el cual estaría constituido por las lenguas más antiguas, entre los últimos siglos a. C y los primeros de nuestra era.
2. Celta Insular, cuyas lenguas son de testimonio más reciente, a partir de la Edad Media.
Tomando en cuenta el segundo criterio, de corte lingüístico, la categorización se realiza en función de la evolución que sufre en cada lengua celta la oclusiva labio-velar sorda: *kw, heredada del indoeuropeo:
1. Celta P, en este grupo se adscribirían aquellas lenguas en las que la evolución de la oclusiva labio-velar sorda indoeuropea da como resultado una oclusiva labial sorda *kw > p: galés, córnico, bretón, galo y lepóntico.
2. Celta Q, estas lenguas celtas se caracterizan por el mantenimiento de la oclusiva labiovelar sorda indoeuropea: celtibérico, gaélico, escocés y manés.
Existe a su vez una clasificación de las lenguas que se resulta interesante, puesto que se constituye a través de la combinación de los dos criterios ya expuestos anteriormente:
a1) Celta Q - Celta Insular, goidélico o gaélico: irlandés, escocés y manés.
a2) Celta Q - Celta Continental: celtibérico
b1) Celta P - Celta Insular o britónico: galés, córnico y bretón.
b2) Celta P - Continental: galo y lepóntico.
Las relaciones interdialectales y el fraccionamiento del bloque celta resultan controvertidos aún en la actualidad, pero en lo que sí parece haber consenso es en la idea de que el celtibérico es un dialecto que se separó tempranamente del tronco celta común. Por otro lado, se considera que el celtibérico es un dialecto arcaico, dentro de su familia es la lengua celta que más arcaísmo ha conservado (...)": EPIGRAFÍA PALEOHISPÁNICA, Esteban Ngomo Fernández (Universidad Complutense de Madrid), Boletín del Archivo Epigráfico (2018)











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